martes, 29 de octubre de 2024

Naraku: Análisis desde la Fuente Oficial del Manga

Bueno, creo que nunca está de más un post de Naraku y sus sentimientos ajenos...


Naraku siempre ha sido un hombre muy emocional, como si sus emociones lo devoraran vivo. Es curioso: por un lado está el Naraku frío y calculador, el estratega impecable que mide cada palabra y cada gesto; por otro, el Naraku más emocional, a veces torpe e inexperto para lidiar con todo eso que siente. Es un contraste fuerte, casi como si fueran dos personas distintas dentro de él.


Tampoco es un secreto que nunca se tomó el tiempo para gestionar sus emociones. En lugar de enfrentarlas, buscó la forma de deshacerse de ellas. Pero, por supuesto, ese no era el mejor plan, porque esas mismas emociones siempre volvían a darle una bofetada cuando menos lo esperaba. Entonces, por mucho que intentase "anestesiarlas", nunca dejaba de sentirlas realmente.


Sin embargo, no es que Naraku tuviera demasiadas opciones desde el principio. Nació de un hombre consumido por pensamientos oscuros y demonios hambrientos de violencia. Era como si el veneno corriera por sus venas desde el primer aliento. Así que, sí, nunca hubo un camino fácil para él, ni una salida clara.


Otra cosa interesante es su relación con Kikyō. ¿La ama? Oh, sin duda. Y también la odia con una intensidad igual de feroz. A lo largo de la serie, una de sus prioridades es matarla porque sabe que la sacerdotisa representa su mayor debilidad. Su corazón, el último vestigio humano de Onigumo, reacciona ante ella. Esa conexión es su "último remanente humano", y por eso mismo quiere destruirla: eliminar lo que percibe como un obstáculo para alcanzar el poder o encontrar algo de paz.


Aunque, en el fondo, probablemente ni el poder ni el amor lograrían darle alivio alguno. Creo que, de algún modo, todo terminaría siendo insuficiente para él, y ese vacío en su interior seguiría ahí, insaciable. Pero eso es sólo mi opinión, basada en lo oscuras que son las raíces de Naraku.


Ahora, quisiera repasar con ustedes un momento interesante...


Capítulo 173: Celos


¿Los celos de Naraku? Siempre me ha parecido fascinante y brutal su reacción: llegar al punto de desollarse la espalda por la rabia. Es como si se odiara profundamente por sentirse humano, por experimentar algo tan mundano como los celos. Se notaba a kilómetros lo disgustado que estaba consigo mismo, lo mucho que se despreciaba. Y es que esos celos dejaban claro que sus emociones estaban a flor de piel, devorándolo desde dentro. Pero lo más impactante es lo aterrador que resulta verlo así, porque incluso Onigumo, con lo poco que sabemos de él, siempre transmitió esa misma sensación de peligro latente.


Es decir, hace cincuenta años, ¿qué fue lo que atrajo a Onigumo hacia ella? La Perla de Shikon. Entonces, cuando Onigumo se entera de que Kikyō planea entregarle la joya a otra persona y que comparte sentimientos con dicha persona (InuYasha), su furia estalla como un volcán No es una reacción de celos románticos por un lado, su deseo de robar la Perla es absoluto, y por el otro, hay un morbo oscuro en él que anhela ver a Kikyō sumida en el dolor y la agonía. No busca hacerla feliz ni casarse con ella; su verdadero deseo es raptarla


Seguimos con las imágenes y sus pies de nota, que son importantes. 👇



➜ Onigumo es un personaje que encarna el sadismo de manera inquietante. Pero, ¿qué significa realmente ser sadista? Un sadista es una persona que experimenta placer o satisfacción al ver sufrir a otros, ya sea de forma psicológica o física. Este deleite en el dolor ajeno no es sólo una característica superficial; es un rasgo profundamente arraigado en la psicología de quien lo padece. En el caso de Onigumo, podemos concluir que sus sentimientos hacia Kikyo tienen una clara inclinación sadista. Y así, nos encontramos ante la pregunta: ¿es esto amor sadista o simplemente un sadismo en su forma más pura? La respuesta queda abierta a la interpretación. 


Personalmente, creo que hay algo que se asemeja al amor en su locura, aunque también es cierto que Onigumo estaba acostumbrado a obtener lo que quería, pero su situación actual –postrado, incapaz de actuar, con graves heridas y el tiempo en su contra– lo llevó a una obsesión desesperada. Era como una bomba de tiempo, lista para estallar no sólo por su deseo por Kikyo, sino también por el abrumador peso de su sufrimiento.


Lo digo porque me cuesta imaginar que ser quemado vivo y quedar paralizado haya sido en absoluto placentero. Seguramente, toda esa agonía se acumuló y lo empujó a aceptar el oscuro trato que le ofrecieron los demonios, atraídos por su dolor y sus espantosos pensamientos: la promesa de volver a caminar a cambio de su cuerpo y su alma.


Se lo comieron, entonces; dientes, garras y bocas hambrientas desgarrándolo en un festín grotesco. Es impactante pensar que Onigumo conoce de primera mano lo que significa ser devorado vivo.



➜ Sé que algunas personas (me incluyo), suelen ver a Kikyō como la única razón detrás de todo, pero hay más capas en esto. Onigumo no sólo estaba obsesionado con ella, sino que también anhelaba recuperar un cuerpo funcional y saludable. No olvidemos que estaba atrapado en un estado de completa parálisis, y su deseo principal era liberarse de esa prisión de carne herida y quemada. Kikyō fue una obsesión para él, no lo niego, pero diría que era más bien el "bono" en esta historia. 


La verdadera prioridad de Onigumo era volver a moverse, recuperar su fuerza y robarse la Perla de Shikon. Y si en el proceso lograba tomar a Kikyō como una especie de trofeo o capturarla como parte de su "venganza personal", mejor aún. Sería un premio doble.


Dicho de otra manera, el deseo de Onigumo por un cuerpo sano y por la Perla estaba tan entrelazado con su obsesión por Kikyō que terminó generando algo completamente monstruoso: Naraku. Y eso es lo que me parece fascinante de esta historia. Es brutal y trágico a la vez, y de esa combinación tan oscura nació un villano que no sólo carga con los deseos humanos de Onigumo, sino también con toda la malicia de los demonios que lo devoraron. Hay algo terriblemente hermoso en todo esto, algo inquietante y magnético. Pero bueno, eso ya es cosa mía.




➜ Otra cosa que me gusta pensar es que, como bien dijo Kikyō, Naraku podría haber contaminado la Perla de Shikon con un solo toque. No necesitaba necesariamente tender esa trampa a ella e InuYasha, pero lo hizo de todos modos. Y no tanto por celos, sino más bien por pura malicia; algo así como un movimiento completamente intencional, hecho por el simple placer de jugar con sus víctimas, de disfrutar su sufrimiento y manipular sus destinos. 


Desde su primer aliento, Naraku tuvo una naturaleza deliberadamente cruel. No se limita a buscar poder por poder; encuentra satisfacción en manipular y engañar, en llevar a las personas hacia la desesperación y la ruina.


Pienso que Naraku disfrutaba especialmente viendo cómo caían aquellos que eran "puros" o creían serlo. Por eso quería que Kikyō usara la Perla para salvarse; no porque la apreciara, sino porque habría sido fascinante verla renunciar a sus principios por supervivencia. De hecho, Naraku se parece a alguien que encerraría a dos criaturas de especies diferentes sólo para ver si se devoran entre sí, por pura curiosidad y diversión. Su trampa no fue sólo una estrategia, sino un entretenimiento para él, un reflejo de su carácter retorcido y sadismo innato. 


Y en ese sentido, lo que hace que Naraku sea tan peligroso y complejo es que nunca actúa por una única motivación. No se trata sólo de poder o de venganza; es el simple y cruel deseo de quebrar, de corromper lo puro y de llevar al límite a aquellos que se creen fuertes o virtuosos.



➜ En efecto, sus celos no fueron la única razón detrás de sus acciones (en este caso, separar a Kikyō e InuYasha). Sí, los celos jugaron un papel, pero no son todo. Lo que realmente destaca es que Naraku siempre ha estado profundamente solo. No es un secreto que, a pesar de su carisma y capacidad para manipular, nunca tuvo amigos ni aliados verdaderos. Y no es porque no pudiera tenerlos; en realidad, fácilmente podría haberlos tenido si hubiera querido. Pero Naraku se asegura de mantenerse aislado, siempre guardando distancias, destruyendo cualquier vínculo antes de que pueda formarse. 


Esa soledad lo define de una manera cruel. En su mundo, todo lo que no puede controlar o poseer lo rompe. No soporta la idea de algo fuera de su alcance, algo que no pueda moldear a su antojo. Así que, en lugar de dejar que otros se acerquen, los utiliza o los destruye. Y esto lo convierte en un ser lleno de contradicciones. Por un lado, busca poder, pero por otro, parece condenado a sabotearse a sí mismo, a alejar todo lo que podría brindarle un tipo de conexión más humana.


Naraku no tiene una motivación única o clara. Es un hombre impulsado por resentimiento, ansias de control y una crueldad que lo lleva a destruir todo a su paso. Lo contradictorio es que, aunque persigue constantemente el poder absoluto, se queda con un vacío, incapaz de encontrar la satisfacción que busca. Está siempre en guerra consigo mismo, saboteando sus propios deseos. Su soledad, autoimpuesta y profunda, lo vuelven trágico: un hombre que se aísla más y más, hasta que no le queda nada más que su propia oscuridad.

viernes, 25 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

Es asombroso pensar que, después de que Kagome destruyera su cuerpo, Naraku probablemente tuvo que recurrir a algo tan extremo como unir su cabeza a una marioneta. Eso explicaría por qué todos en su castillo creían que estaba gravemente enfermo, cuando en realidad lo que sucedía es que ni siquiera tenía un cuerpo propio en ese momento. 


¿Por qué lo menciono? Simplemente porque es un detalle curioso que resalta lo increíble que es Naraku, incluso en sus momentos más vulnerables.



martes, 22 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

 ✨ Capítulo 164: El Cuarto ✨


Es difícil perdonar que Sunrise no animara esta escena. No es la única que dejaron fuera, pero esta tenía un potencial increíble. Me encanta el gore cuando se usa bien, sobre todo para mostrar lo aterrador que pueden ser los monstruos. Y Naraku, con su extraña y retorcida "familia de sangre", es el más grande de todos. Habría sido brutal verlo en todo su esplendor.


Entonces, me gusta esta secuencia porque el cuerpo de Naraku yace ahí, decapitado, pero todos sabemos que no está realmente muerto. Más bien parece... pasivamente irritado. Como si pensara: «¿En serio otra vez?» Quizás sólo quería tomarse un descanso, quién sabe...


Sin embargo, el momento es breve. Su mano se contrae después de permitir, por un instante, que la criatura en la vasija devore los cadáveres de los samuráis sin interrupción. Parece que no le importa que se alimente bien, porque enviar a alguien a la cama sin cenar no es el tipo de castigo que Naraku emplea. No, él definitivamente opta por métodos más brutales, como cuando el gran corazón aparece en su mano y lo aprieta


La cabeza cortada de Naraku sonríe de manera burlona y le pregunta si eso le duele. Luego, con un tono absolutamente despectivo, le informa al "bebé de prueba" que, en este momento, tiene su miserable corazón palpitando en la palma de la mano. Literalmente. Naraku también explica que valora el instinto asesino que se dirige a todo lo que se mueve, pero advierte que podría aplastar su corazón si su dueño se comporta de manera grosera con él. Es curioso, casi como si esa cosa –más tarde identificada como Juromaru y Kageromaru– soltara una palabrota en la mesa o algo similar (su equivalente, diría).


Si bien puede que esta secuencia resulte desagradable para algunos (bueno, no para mí, pero entiendo que no a todos les agrada), la encuentro extrañamente divertida. Es lo más cercano a una convivencia familiar que Naraku y sus criaturas, que salieron de él, podrían tener, dada su peculiar naturaleza.

#ellegadodenaraku



domingo, 20 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

 Hacedor Propio


Naraku es un hombre narcisista, pesimista y cruel, sin ningún interés en ocultar su lado más oscuro. No se disfraza de algo que no es, ni se molesta en buscar excusas. Simplemente es malo y lo tiene muy claro. Él es así, y le basta con saberlo. A veces puede ser civilizado, otras, frío y otras, completamente brutal. En cuanto a sus habilidades, es un conquistador que arrasa con todo, sin importar si son humanos, hanyōs, yōkais o incluso daiyōkais. Nada ni nadie está a salvo de su devastación.


También es directo, sí, pero a la vez un actor consumado. Un mentiroso experto, un estafador de primera. Puede envolverte con palabras dulces, decir justo lo que quieres oír sin apenas esfuerzo. Puede parecer increíblemente agradable, alguien que parece entenderte a la perfección, haciéndote sentir en confianza mientras sigue su propio plan oculto.


Básicamente, un empático oscuro.


Además, se ha vuelto bastante famoso, un monstruo muy buscado, y no por razones menores. Su reputación se ha extendido entre humanos, yōkais y daiyōkais. Incluso demonios que jamás se dignarían a tratar con "criaturas inferiores" lo buscan, como es el caso de Sesshōmaru. Aun así, Naraku es un paria entre los parias. Ni siquiera encaja con otros híbridos, que ya de por sí son rechazados. Él va más allá, algo fuera de lo común, no sólo por sus orígenes tan distintos, sino por la sensación de ser completamente ajeno incluso entre los marginados.


En pocas palabras, una aberración.


Entonces, vamos a dejar de lado el manga y enfocarnos en el anime un instante, específicamente en las escenas de Naraku cuando supuestamente mata a Kikyō en el Monte Hakurei. Personalmente, creo que la versión del anime está mucho mejor lograda: es más compleja, intensa y llena de detalles que elevan el momento. Una de las escenas que más me gustaron es cuando el cuerpo de Naraku se reconstruye célula por célula, algo visualmente impactante que no aparece en el manga, donde simplemente lo muestran ya con su nuevo cuerpo, sin más explicaciones. 


En su encuentro con Kikyō, Naraku le revela que no está allí por su propia voluntad. En realidad, todo fue parte de su plan, diseñado alrededor de Rasetsu, para que Kikyō llegara sin darse cuenta al lugar exacto donde él quería que estuviera. También le dice que sólo los más fuertes pueden realmente ser dueños de su destino. Naraku deja en claro su desprecio por aquellos que, en su debilidad, se escudan tras la idea del destino como una excusa para no tomar acción. Para él, esta actitud es extremadamente patética.


Me gusta esta escena porque dice mucho sobre Naraku y revela su profunda desconfianza en el destino predeterminado. Él es de los que creen que cada uno tiene el poder de forjar su propio camino en la vida. De hecho, lo demuestra al crear su propia ruta hacia el poder, desafiando cualquier noción de un futuro ya escrito.


Pero eso no es todo. Naraku es también un nihilista y hedonista en su núcleo. Es cierto que puede parecer sombrío, sin duda. Pero también hay algo más en él, algo que encaja perfectamente con el existencialismo. Esta filosofía sostiene que sólo el yo existe de manera definitiva, y por lo tanto, es el centro del universo. Según esta visión, el significado no es algo externo, sino algo que se crea internamente, abrazando la libertad absoluta y forjando uno mismo su propósito. Y eso, de algún modo, es lo que Naraku hace: él es su propio centro, su propia creación.


Como mencioné antes, Naraku es, en esencia, un monstruo que lo conquista todo. Derrocarlo fue una tarea casi imposible, una experiencia aterradora. Y esto me lleva a pensar en otra teoría filosófica interesante: el Übermensch o superhombre de Friedrich Nietzsche. Nietzsche teorizó que el colapso de los valores tradicionales abriría el camino para el surgimiento del superhombre, una figura que se liberaría de todas las convenciones y fuerzas externas. Este ser, en lugar de seguir las normas impuestas por la sociedad, crearía su propia verdad, una verdad completamente arraigada en la vida y la naturaleza, sin buscar validación en ningún otro lugar.


El estilo de vida solitario de Naraku, junto con su poder y su lógica implacable, lo sitúan perfectamente en este rol. Ignorando las expectativas de los demás, él forja su propio sistema de creencias, su propio destino, y arrastra a todos los que se cruzan en su camino a seguirlo, sin importar cuán destructiva sea esa fuerza.





lunes, 14 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

 𝐌𝐔𝐒𝐎

Extrapolando un poco del carácter de Muso (Onigumo) a partir de las pequeñas pistas que deja, parece ser un tipo carismático con un sentido del humor bastante torvo, muy parecido al de Naraku. Lo curioso es que no encaja para nada en el perfil típico de los criminales de la época, esos que suelen ser toscos y vulgares. Muso (Onigumo) tiene una especie de elegancia, aunque algo desordenada, que incluso se refleja en sus asesinatos. Es interesante cómo puede combinar esa clase de estilo con el caos.


Eso lo hace francamente aterrador, porque detrás de esa actitud aparentemente amigable, bromista y hasta un poco coqueta, esconde una naturaleza sadista. Antes de las quemaduras, podríamos imaginar que tenía un rostro bastante atractivo, lo que sólo le daba más ventaja para manipular a los demás. Y luego, cuando toma la cara del monje Muso, es como si todo se volviera aún más perturbador. También está claro que disfruta viendo a otros sufrir, ya sea a nivel psicológico o físico.


No es de extrañar que Naraku se haya formado como lo hizo, considerando que sus raíces son oscuras y retorcidas hasta la médula. Al final, este hombre es el núcleo que sostiene todo en su interior, el que mantiene juntas las piezas de ese infierno


#ellegadodenaraku



domingo, 13 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

Tácticas Suaves 

Esta escena no aparece en el manga, pero me parece un añadido brillante en cuanto a Naraku. La manera tan educada, tranquila, e incluso casi amable con la que le dice a Hitomiko que la va a matar es, honestamente, escalofriante. No necesita ser brusco, ni violento, ni vulgar para sembrar el terror. Es esa suavidad engañosa, esa falsa cortesía, lo que lo hace mucho más aterrador.


Además, no tiene reparos en asesinar niños ni en usarlos, como con Kohaku, para llevar a cabo sus siniestros planes. Es frío y tiende a no subestimar a las personas; y si alguna vez lo hizo, aprendió la lección de la manera más dura. Siempre está evaluando las amenazas potenciales, y la pequeña Hitomiko no fue la excepción. En ese momento, Naraku no la vio como una niña inocente, sino como un peligro que debía ser eliminado antes de que tuviese la oportunidad de actuar.


#ellegadodenaraku




viernes, 11 de octubre de 2024

Comentario Crítico sobre Naraku y Otros Personajes

𝐍𝐀𝐑𝐀𝐊𝐔, 𝐅𝐀𝐒𝐂𝐈𝐍𝐀𝐍𝐓𝐄 𝐄𝐍 𝐄𝐒𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀 🕸️

La naturaleza de Naraku es fascinante y profundamente perturbadora, porque aunque técnicamente es un híbrido, no es un híbrido en el sentido tradicional. No comparte el origen de alguien como InuYasha, por ejemplo. Naraku no surgió de un linaje natural, sino de la unión profana entre un hombre desesperado y un grupo de demonios igualmente desesperados, fusionados en un solo ser.

Esa es su esencia. No puede ser otra cosa que lo que es porque fue formado a partir de las emociones más oscuras y los impulsos más bajos del ser humano y el demonio. En su núcleo hay elementos como el dolor, la lujuria, el amor enfermizo, el odio absoluto, la desesperación sin fin, la codicia insaciable... Esos no son sólo rasgos que adquirió; son los ladrillos con los que fue construido. Cada parte de él está marcada por esos ingredientes, y pretender que alguna vez podría deshacerse de ellos es un engaño.

Ya estaba programado, por así decirlo, para representar todo lo que es oscuro en la condición humana. Incluso el amor, en su caso, está contaminado, convertido en un deseo posesivo y destructivo. Intentar despojar a Naraku de estas emociones sería como quitarle los ladrillos a una casa; se desmoronaría. Lo que lo hace tan trágico es precisamente esto: su maldad no es una elección, sino una consecuencia inevitable de cómo fue creado.

Todo en él –su carne, su espíritu, su alma, si es que se le puede llamar así– está tejido con maldad. No fue diseñado para ser otra cosa que un destructor

Naraku: Análisis desde la Fuente Oficial del Manga

 ✨ Echando un vistazo a los paneles del tomo 30 del manga ✨ Cuando muere, Naraku no lo hace en paz. Su final es violento, sangriento, y está...